Vivimos cambios sin precedentes, la gran velocidad con que se rompen paradigmas sobre un montón de temas de la vida cotidiana es notoria. Desde las concepciones que teníamos del género hasta las creencias sobre el amor, pasando por estigmas de salud mental, idealizaciones de la belleza y estereotipos de lo que significa ser saludable, rico, exitoso o feliz.

Lo que antes tardaba en cambiar décadas hoy puede transformarse en dos o tres años gracias a la rapidez con la que se esparce la información. En este texto, exploramos la desnormalización profunda y la ruptura de paradigmas en el México actual, que forma parte de nuestro Trend Forecast 2022.

El prefijo DES

En el contexto actual, la constante no es solo el cambio, sino la De-construcción del estatus quo, el desmontaje de ideas que por muchos años mantuvieron reprimidas a las personas, sus deseos y sus derechos. Vivimos la era del pre- fijo DES, que indica la negación y privación de creencias que habíamos adoptado como una verdad.

Des – normalizar

Des – colonizar

Des – patriarcalizar

Des – capitalizar

Des – mercantilizar

Des – alieanizar

Des – jerarquizar

De – construir

La era de la ruptura de paradigmas

Muchos temas que han sido un tabú por años, empiezan a ser deconstruidos desde el cuestionamiento y el desafío a la sociedad. Ahora, ya no existen las verdades absolutas, sino una gama de matices esperando ser explorada para encontrar nuevas alternativas.

Las personas intercambian conocimientos y preguntas que les llevan a tomar conclusiones y nuevas visiones de temas que están en el spotlight. Aunque este cuestionamiento viene principalmente de la generación Z, las nuevas visiones comienzan a inundar a muchas personas de distintas edades y niveles socioeconómicos.

Democratización de la información

El papel que tienen las redes sociales en democratizar información ha provocado la aceleración y el alcance de conversaciones que antes no se tenían y que buscan normalizar temáticas en todos sentidos: dinero, menstruación, sexualidad, discapacidad o racismo.

El mundo se mueve rápidamente y las marcas están siendo muy lentas en entender los cambios y a las personas que los generan. Las narrativas de venta siguen siendo las mismas de antaño, aquellas en las que utilizaban metáforas y eufemismos para no decir las cosas como son, hoy, la gente quiere ver y decir las cosas como son.