Maíz Mexicano. Patrimonio e Identidad Cultural

Historia que se mantiene viva

La gastronomía mexicana es admirada e imitada alrededor del mundo. Es compleja y variada, con un sinnúmero de platillos que varían en cada estado, muchos de ellos emblemáticos inclusive fuera de México, como los tacos. La cultura culinaria de nuestro país tiene múltiples pilares, uno de ellos es, por supuesto, el maíz.

Su valor nutricional y versatilidad lo han vuelto primordial en la dieta de los mexicanos hasta el día de hoy. Quizá no lo sepas, pero el maíz fue domesticado en México hace aproximadamente 9,000 años, existe evidencia de esto en Oaxaca. El maíz ha acompañado la historia de los mexicanos.

Por ejemplo, en tiempos antiguos los aztecas veneraron a Xilonen o Chicomecóatl, la diosa del maíz joven, vinculada fuertemente con la agricultura y claro testimonio de la importancia que se le otorgaba al maíz. Por lo general, en el mundo prehispánico el maíz estaba asociado a deidades femeninas y el culto a la cosecha y la fertilidad.

A partir de procesos agrícolas, un zacate con escaso valor nutricional evolucionó a la mazorca que conocemos hoy en día: 9 especies reconocidas, cada una con variaciones. Las mazorcas muestran distintos colores y formas; rojo, azul, blanco y todas se siembran actualmente en nuestro país. De hecho, se calcula que en México tenemos 600 formas distintas de guisar con maíz, pero también se ha visto su uso con propósitos artísticos – en pigmentos, por ejemplo – y/o puramente decorativos.

Como muchos de nuestros recursos naturales, hay factores que amenazan seriamente al maíz mexicano. Las políticas neoliberales favorecen a compañías que buscan la explotación indiscriminada, y en Estados Unidos se cultiva maíz transgénico, sin regulación, lo que a la larga puede contaminar el nuestro y afectarlo profundamente.

A pesar de nuestro vínculo con el maíz, hoy en día México importa de EU 40% de su consumo total, sin embargo, es importante mencionar que este maíz amarillo proveniente de Norteamérica es de baja calidad. También se habla de contaminación agroquímica por medio de los fertilizantes e insecticidas que se emplean comúnmente.

Al entender un poco mejor nuestros orígenes nos volvemos capaces de elegir lo que consumimos y beneficiar nuestra economía, además de conservar tradiciones que son fundamentales para nuestra identidad. Informarnos y elegir productos de maíz nativo nos beneficia a todos. Si te interesa aprender más sobre el maíz mexicano te recomendamos asistir a los eventos que se organizan alrededor del 29 de septiembre, Día Nacional del Maíz, donde se llevan a cabo conferencias con agrónomos, intelectuales y expertos.

¿A ti también te encantan las tortillas de maíz recién hechas?