Tenangos: estética mexicana que trasciende fronteras

México es una nación rica en tradición visual. Las distintas regiones de nuestro país desbordan creatividad y arte. Ya sean textiles complejos, artesanías únicas o imágenes coloridas, la hermosa iconografía mexicana trasciende e inspira a personas alrededor del mundo. Una de las estéticas más renombradas, emuladas e inclusive plagiadas es la de los bordados de Tenango de Doria, en el estado de Hidalgo.

Estos minuciosos bordados con temáticas de la naturaleza local – perros, conejos, aves, caballos, flores y árboles –  son de origen Otomí. Con el paso de los años y la llegada de los europeos, las técnicas de bordado fueron modificadas para dar lugar a los tenangos actuales, una versión moderna de los antiguos textiles indígenas, popularizada en la década de los sesenta cuando artesanos hidalguenses modernizaron el concepto para darle un aspecto más comercial y crear atractivo turístico.

El delicado diseño del tenango se ha convertido en una emblema mexicano. Por supuesto, el ecosistema único de Tenango de Doria inspira las figuras que aparecen en las piezas, y aunque hay población Otomí en otras partes de México, el tenango es endémico de la región del altiplano. 

Por lo general son las mujeres quienes bordan y el conocimiento se transmite de generación en generación. Sin embargo, hoy son cada vez más los hombres que se involucran en la creación de los bordados e inclusive se han implementado programas creativos que los involucran en algunas prisiones mexicanas.

La reproducción de la iconografía del tenango es controversial, pues marcas de alto perfil y artistas internacionales la han explotado sin compensar a los creadores ni reconocer su origen. Este es el caso de Carolina Herrera, que recientemente reveló una colección polémica por plagiar textiles indígenas mexicanos, entre ellos tenangos. Pineda Covalín también ha recibido críticas por imitar diseños indígenas en sus productos, y Louis Vuitton, Zara, Forever 21 y Nike se han apropiado de estos codiciados diseños en varias ocasiones.

En 2011, la marca francesa Hermes también fue cuestionada por lanzar una línea de productos que tuvo a los tenangos como tema central, nuevamente sin respetar su procedencia. Por otro lado, existen varios artistas que han integrado la estética del tenango en su obra, entre ellos la californiana Sylvia Ji.

El actual alcalde de Tenango de Doria busca que los bordados se decreten patrimonio artesanal del municipio para evitar futuros casos de explotación y apropiación, y que los artesanos reciban un precio justo por sus aportaciones. Si buscas adquirir uno de estos bellos bordados te recomendamos viajar a Tenango de Doria y comprarlo directamente con las personas que los han conservado por décadas.