Aunque ir a terapia, atender nuestra mente y emociones todavía tiene muchos estigmas, los hombres son quienes más suelen padecer las consecuencias de que la salud mental sea ignorada. En este texto abrimos una conversación que cada día se torna más necesaria y urgente de abordar: la salud mental masculina.

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Represión de las emociones

Desde niños muchos hombres son educados para “no demostrar fragilidad”, les prohiben llorar, expresar sus sentimientos y sobre todo identificarlos y entenderlos. Han crecido teniendo miedo a sentir, y esto se traduce en el miedo a ser menos hombres.

Como dice nuestro reporte de Coordenada Hombre: “Históricamente los hombres cis-hetero han tenido que luchar por demostrar tres cosas: no ser niños, no ser mujeres, no ser homosexuales”. La urgencia por demostrar que ellos no entran en los territorios de lo “frágil”, los lleva a demeritar sus experiencias y emociones.

En México y en otras partes del mundo todavía existe esa mentalidad machista que impone que “quien es más fuerte, es más hombre”, llevando así a reprimir muchos aspectos de la cotidianidad que a la larga se vuelve perjudicial.

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Cifras alarmantes de la salud mental masculina

En el mundo, la depresión representa la cuarta causa de discapacidad en cuanto a la pérdida de años de vida saludables. En México, ocupa el primer lugar de discapacidad para las mujeres y el noveno para los hombres, con 14.48 millones de hombres que han admitido tener depresión de los cuales solo 414 mil toman antidepresivos.

Por lesiones autoinfligidas y suicidio, los hombres tienen una tasa de 8.9 fallecimientos por cada 100 mil hombres (5 454), mientras que esta situación se da en 2 de cada 100 mil mujeres (1 253). Asimismo, cuando las mujeres experimentan depresión, es más probable que busquen ayuda psicológica a que lo haría un hombre.

Esto se debe a que desde ninñxs se les enseña que pedir ayuda te hace débil, que ellos deben resolver sus problemas solos y sin ayuda de nadie. Por eso es que muchos hombres se siguen rehusando a ir a terpia o buscar ayuda profesional.

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Buscar ayuda no es de débiles

Las nuevas masculinidades que han surgido a través de los movimientos sociales actuales, integran una nueva visión para desestructurar estereotipos y que los hombres vivan una vida mucho más sana y plena.

Visibilizar y normalizar los sentimientos en los hombres necesario para que las nuevas generaciones aprendan a conectar con sus emociones y dejar atrás esa exhaustiva pelea para demostrar que “tan machos” o que “tan hombres” son.

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Recalcar que la ayuda profesional es necesaria y no tiene nada de malo, para también reconocer que si no puedes solo, eso no te hace menos hombre, te hace humano.

Abrir esta conversación con nuestros padres, hermanos, amigos, compañeros de trabajo, podría salvar más vidas de las que pensamos. Replantear la salud mental sin vergüenza y sin estigmas para poder cambiar las narrativas que atraviesa la salud mental masculina.