Porque todxs somos heroínas y héroes: narrativas que sí son inclusivas

Porque todxs somos heroínas y héroes: narrativas que sí son inclusivas

Érase una vez las historias…

Desde el inicio de los tiempos comenzamos a contarnos historias. Todos contamos y podemos contar historias, empezando por la nuestra. Así, desde que nacemos todxs podemos ser heroínas o héroes. En gran medida, lo que contamos da existencia a nuestra realidad, de ahí la necesidad de encontrar nuevas narrativas que sí sean inclusivas. 

Y es que contamos historias desde el principio de los tiempos. Para hacerlo, hemos encontrado mil y una maneras: lo hacemos con la voz, con la música, con el cuerpo, con las letras, con nuestra ropa, con la ciencia, con la tecnología; lo hacemos con prácticamente todo lo que tenemos a la mano. 

Hay tantas historias como razones por las cuales las contamos: para acercarnos a los otros, para comprender algo, para conocernos mejor a nosotros mismos, etc. Por eso, es necesario que existan historias con las cuales todxs puedan sentirse reconocidos y representados. 

La imposibilidad de la existencia de una historia general

Durante años hemos contado una historia que creíamos única. Y tampoco es que estuviera mal, pues es cierto que las narraciones que una y otra vez nos contábamos, seguían cierto rumbo particular. 

Por ejemplo, el mitólogo Joseph Campbell en su libro El héroe de las mil máscaras de 1949, esbozó un modelo narrativo a partir del cual podrían estructurarse todas las historias que han existido y se continúan haciendo.

Desde la historia de Gilgamesh hasta las más recientes producciones del universo cinematográfico de Marvel, la manera en la que se contaban estas historias tenían muchas cosas en común. A este modelo propuesto por Campbell se le conoce como El viaje del héroe.

Sin embargo, el mundo cambia a pasos agigantados, las necesidades culturales y sociopolíticas se ajustan a nuevos rumbos. Por lo tanto, la exigencia de contar historias en las que todos los grupos encontrasen representación se volvió prioritario.

Los viajes del héroe

Campbell encontró una serie de repeticiones, en cuanto a términos de estructura dentro de las narraciones que le permitieron proponer un esquema que representa las diferentes partes por las que se desenvuelve una narración. 

El viaje del héroe consiste básicamente en el cómo se desarrolla un personaje dentro de una historia, es decir, el personaje o los personajes, recorren una serie de pasos que los lleva a embarcarse en una aventura. Desde que aparece el llamado a la acción hasta el momento en que se da la resurrección y restauración del orden dentro del universo de la historia.

Recordemos a Luke Skywalker, a Iron Man o al mismo Simba. Sus historias son más similares de lo que crees pues éstas empatan a la perfección con los pasos del modelo de Campbell.

Este camino del héroe deviene, generalmente, de la necesidad de un personaje por comenzar una nueva etapa dejando atrás lo que ha sido para crear un orden nuevo que se vea reflejado tanto en su persona como en el universo de la historia. 

Nuevos tiempos, nuevos modelos: el viaje de la heroína comienza

Este esquema, en esencia, ha funcionado para dar forma a las historias hegemónicas que hemos visto y leído durante años. Sin embargo, estamos ante un mundo que está cambiando muy rápido, por lo tanto, la forma en la que nos contamos historias debe cambiar también.

La escritora, pedagoga y experta en narrativa, Maureen Murdock, ha propuesto un nuevo modelo de construcción de historia que tenga como base la representación femenina en estas producciones. Así nació El viaje de la heroína.

Al igual que el viaje del héroe de Campbell, éste nuevo esquema se estructura en una serie de diez pasos que son los siguientes:

  • Rechazo de la feminidad
  • Identificación con lo masculino 
  • Cruce del umbral
  • Reconocimiento del mundo masculino 
  • Muerte de su feminidad 
  • Iniciación y encuentro con la divinidad femenina
  • Reconexión con lo femenino
  • Sanación de la herida: madre-hija
  • Reconciliación con lo masculino 
  • Equilibrio final

Murdock asegura que el viaje de la heroína guarda una principal diferencia frente al viaje del héroe de Campbell. En esencia, el viaje iniciado por las heroínas se convierte en una travesía interior. 

Diferentes viajes, un mismo destino

Las personajes femeninas enfrentarán la realidad de su mundo actual y entrarán en una crisis de identidad. Por un lado, rechazarán su ser femenino para encontrar un referente en el mundo de lo masculino. Aunque de esta manera puede llegar a tener una “sensación de éxito”, pronto descubrirán que no es lo que estaban buscando. Por lo tanto, el viaje vira hacia reencontrarse con su yo femenina.

En resumen, mientras que el viaje del héroe lo podemos resumir en encontrar algo nuevo y mejor, el viaje de la heroína se trata de una reconexión con la esencia. Salvadas las diferencias, ambos viajes representan una nueva forma de ser en equilibrio y armonía.

¿Historias realmente inclusivas?

Como decíamos, las historias que nos contamos son espejo de nuestros tiempos. Y sí, desde hace varios años, las grandes productoras de cine, videojuegos y series de televisión han incluido en sus narrativas más representaciones de grupos sociales vulnerables.

De esta manera, hemos visto como más personajes afrodescendientes, indígenas, mujeres, de la comunidad LGBTIA+, etc., han tenido más protagonismo dentro de estas nuevas historias. Incluso, han aparecido tests que nos ayudan a saber si una producción o no cumple con ciertos parámetro de inclusión y no sólo se quedan en una inclusión forzada.

Ejemplo de estos últimos tests son: el test de Castellini, el test de Bechdel y el Vito Russo test. Los dos primeros están enfocados en determinar hasta qué punto una película o serie cumple con una correcta representación femenina. Mientras que el último se centra en la inclusión de la comunidad LGBTQIA+.

Y siempre serán las historias

Como vemos, una historia siempre será más que una historia. En ellas, creamos y encontramos espejos del mundo. El corazón de muchos de nosotros está en esas historias. Por lo que encontrar una representación adecuada de todas las personas en ellas, es prioridad para los siguientes años.

El camino que estamos transitando es esperanzador, por ejemplo, la última macro producción de Marvel, Wakanda Forever  demuestra que no es necesaria la forma hegemónica de contar historias para crear una gran trama. 

Pero el trabajo no es sólo por parte de las grandes productoras, también es responsabilidad de nosotros como consumidores y lectores de estas historias estar conscientes de los tiempos en los que vivimos para recibir todas y cada una de ellas con los brazos abiertos.

Consumir todas las historias y encontrar en ellas el reflejo del mundo que necesitamos es tan necesario hoy en día como seguir juntándonos ante la mesa y contarle a nuestras personas más cercanas cómo ha sido nuestro día.