2020 pasará a la historia por muchas cosas. Definitivamente el coronavirus está cambiando al mundo entero y con ello, surgen nuevas expresiones culturales que comienzan a darle forma al activismo social de la década emergente: el activismo digital de la Generación Z.

La Generación Z son los jóvenes de 11 a 24 años aproximadamente, nativos digitales que están sobresaliendo por buscar justicia social y ambiental. Si bien son individuos materialistas con tendencia a apegarse a símbolos de estatus tradicionales, eso no está peleado con su visión realista y consciente del mundo que les rodea.

El Universal

El siglo XXI ha traído una ola de activismo y protesta social en diferentes niveles, desde marchas pacíficas hasta protestas violentas para pedir ayuda o exigir justicia, respeto e igualdad en diferentes partes del mundo. Hoy, la Generación Z está trayendo a la mesa una nueva manera de acción social a través de boicot en redes sociales.

En los últimos meses, el boicot digital como una manera de activismo, se ha convertido en una práctica recurrente entre los jóvenes de la Generación Z representados a través de los Kpopers, seguidores del pop coreano con gran actividad en redes como Twitter, TikTok, Facebook e Instagram.

The New Yorker

En Hong Kong jóvenes participaron protestaron contra la jefa de gobierno Carrie Lam a través de un videojuego que fue censurado posteriormente por el gobierno. En Estados Unidos kpopers reservaron lugares para un evento de Donald Trump al que no pretendían asistir como una manera de protestar contra su gobierno y limitar el impacto de su campaña de re elección. El resultado, 6,200 lugares ocupados de 19,000 disponibles.

En medio de las protestas derivadas del movimiento #BlackLivesMatter, la policía de Dallas solicitó reportar manifestantes, los jóvenes saturaron la aplicación con fotografías del K-pop. De la misma manera, están apoyando a la Instagramer Mia Khalifa llenando con contenido coreano las referencias a sus videos pornográficos.

En medio de las celebraciones del #Pride2020 de las comunidades LGBT+, grupos radicales buscaron promover movimientos de odio bajo el #OrgulloHetero en Twitter, nuevamente los Kpopers saturaron el hashtag con contenido del movimiento asiático.

Definitivamente los nuevos reyes de Internet están aplicando sus estrategias virales al activismo. El poder del boicot digital ha quedado claro y seguramente seguirá siendo noticia en los próximos meses. Se ha combinado un mundo lleno de injusticias y de incongruencias con una manera efectiva y segura de tener impacto social y político.