El perreo como una forma de liberación femenina

La danza es una expresión humana que prevalece en todas las culturas y forma parte de la vida cotidiana. Ya sea de forma profesional o recreativa, la mayoría de nosotros encontramos un desfogue sano en el baile. Hoy en día tenemos la fortuna de poder acercarnos a distintos tipos de tradiciones y prácticas e integrarlas a nuestro estilo de vida, algunas de ellas con orígenes ancestrales que se han adaptado al mundo moderno.

Gracias a la popularización reciente de estilos musicales como el dancehall, reggaetón y hip hop, entre otros, el twerk o perreo se ha vuelto tendencia. Protagoniza decenas de videoclips, es viral en redes sociales y conquista pistas de baile por doquier ¿De dónde viene este sensual movimiento?

A grandes rasgos, el término twerk se refiere a una versión occidentalizada de danzas africanas que se asocian con rituales de fertilidad e involucran movimientos pélvicos acentuados. Posteriormente se volvió parte de la cultura dancehall en Jamaica y fue tomando forma como un movimiento liderado por mujeres afroamericanas.

La naturaleza sexual y explícita del twerk proviene de una escena underground, pero ha alcanzado visibilidad a través de celebridades internacionales de la cultura pop como Nicki Minaj, Iggy Azalea y JLo, entre muchas otras. Hoy en día la liberación sexual femenina es un tema recurrente y las mujeres hemos encontrado nuevas formas de explorar nuestra sensualidad, el twerk puede considerarse una de ellas.

Para saber más del tema platicamos con la bailarina mexicana Anahí Arteaga Salas, quien practica twerk actualmente. Anahí describe su experiencia como algo lúdico y divertido, pero no subestima la destreza, fuerza y preparación física que se requieren para adentrarse en twerk, que no consiste únicamente en agitar las caderas y las pompas, si no en una amplia gama de acrobacias y movimientos.

Asimismo, considera que México es un país con una cultura sexual reprimida y divisoria que afecta a las mujeres considerablemente; por lo que resulta lógico y necesario que busquemos formas de empoderamiento y liberación, por ejemplo, en la expresión corporal.

Para aquellos curiosos que quieren explorar este estilo de danza, Anahí aconseja empezar por el dancehall para introducirse a la música y la cultura que rodea el twerk. En México la escena crece día con día y cada vez se abren más posibilidades para acercarse a ella.  Si te interesa el twerk y lo que hay detrás, puedes checar las opciones que ofrecen Bruck Babilon y MovArt.