Las fiestas navideñas y de fin de año tienen códigos y tradiciones que se han heredado por generaciones pero, ¿Qué tanto se han ido modificando con el paso de los años? 

Diferentes generaciones, diferentes protocolos

Recuerdo anécdotas donde miembros de mi familia platicaban cómo el protocolo navideño debía ser respetado sí o sí. “Primero cenábamos, nos dedicábamos algunas palabras, hacíamos una reflexión sobre lo afortunados que éramos de poder tener alimento y una casa y después, a medianoche arrullábamos al niño Jesús” cuenta mi papá, de 49 años a quien le parece “poco respetuoso” la manera en que se celebra la navidad actualmente. “Los regalos era lo último, primero debías celebrar el nacimiento de Jesús, cantarle las mañanitas, rezarle y luego venía lo material”

Sin embargo, aquellas tradiciones enfocadas en honrar y darle un sentido profundo a las fechas se ha transformado en los hogares de familias jóvenes para dar más protagonismo a la convivencia y la celebración. De hecho, en muchas familias no hay ningún tipo de ritual de agradecimiento o religioso.

The Nativity set figurine
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Desconexión con la religión 

Esto sucede tal vez, por la gran desconexión y desapego que tienen las nuevas generaciones hacia las prácticas religiosas en comparación con sus padres y  abuelxs que daban mayor relevancia a los protocolos dictados por las celebraciones católicas.

Según este estudio de la Universidad de Nebraska, lxs Baby Boomers y la Generación X son quienes más leales le son a la religión. Los Millennials y Generación Z por el contrario, tienen una espiritualidad más líquida y diversa que los ha llevado a creer en nuevos paradigmas más allá de las religiones tradicionales.

person holding beaded brown rosary
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Pareciera que los más jóvenes no ven navidad como un acto religioso, sino una fiesta y celebración social. Según este estudio, varias personas de entre 15 y 30 años, perciben esta época del año como «un momento familiar», y no tanto con un significado profundo y espiritual. Por ejemplo, procesos como poner el árbol , comprar regalos y planear la cena, suelen ser los referentes a los que acuden cuando se habla de la navidad.

El foco en la celebración vs. el significado religioso ha hecho que rituales como ‘arrullar’ una figura se esté cambiado por bailar, cantar karaoke o jugar juegos de mesa.

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Desmantelando estereotipos

Muchxs jóvenes incluso, sienten cierto desagrado por las celebraciones navideñas gracias a los estereotipos de género que se viven en algunas familias en estas épocas. Las mujeres suelen ser las que cocinan, sirven la cena y lavan los platos.

Para otrxs también es enfrentarse a pláticas incómodas, discriminación y tensiones. Con la tía homofóbica y pro vida, con el tío que hace comentarios misóginos o el primo que solo habla de política. Muchos de estos clichés de la vida real son rechazados por las generaciones actuales, por lo que tienden a evadir este tipo de celebraciones y hasta burlarse generando y compartiendo memes al respecto.

Esto no es un proceso nuevo, todas las tradiciones han ido cambiando a lo largo de la historia con el avance las nuevas generaciones. Sin duda habrá que estar abiertos a los cambios para adaptarnos a los mutantes y diversos tipos de celebraciones.