Generación Z. La inclusión como estandarte

Diversidad abriéndose paso entre las nuevas generaciones

El reconocimiento, validación y exposición de la diversidad ha crecido de manera acelerada en los últimos años, el mundo abre sus puertas a posibilidades infinitas de la libre realización. Hablar de identidades de género, preferencias sexuales y relaciones diversas se está normalizando, y ya no es prohibido ni tabú.

Por ejemplo, los mexicanos de las grandes ciudades comienzan a tener una visión mucho más abierta y flexible. Hoy la diversidad sexual es un tema que se está desestigmatizado en el discurso y legalmente existen avances relevantes.

En el reporte Re(Z)et; estudio realizado por Tlacuache Blue para conocer cómo es la Generación Z mexicana, en contraste con las características globales, se reportó que los jóvenes nacidos entre +/- 1995-2009 comienzan a tener una visión mucho más abierta y flexible sobre las diferentes identidades de género y preferencias sexuales; frases como “Apoyo la diversidad, no me importan las diferencias de género y sexo” generan un nivel de afinidad de 8 en los jóvenes mexicanos.

Es un hecho que los miembros de la comunidad LGBT+, pertenecientes a la Generación Z, son más independientes y están creciendo en un entorno donde los closets son obsoletos y hasta innecesarios, al menos en las grandes ciudades, los jóvenes pueden ser lo que realmente quieren ser y ejercer su sexualidad de la manera en que les de la gana.

Sin embargo, no todo es color de rosa, aunque si existe una mayor apertura, existen sus reservas. Si bien los jóvenes mexicanos se han desarrollado en un entorno de apertura en el que se han normalizado las parejas homosexuales y se están popularizando otras identidades y orientaciones, aún se siguen replicando actitudes e ideas que han heredado de la sociedad heteronormada que les dio vida. De hecho, en algunos casos la apertura tiende a ser discursiva y potenciada por un entorno de corrección política, más que por una convicción real.

El camino hacia una inclusión auténtica se ve cada vez más cerca. En la medida que los jóvenes de la Generación Z desarrollen una mayor cultura de la diversidad lograrán alcanzar su aspiración a la pluralidad. Será labor de instituciones, ONG’s, generadores de contenidos y marcas educar y desarrollar referentes positivos.