Micro activismos en la reinserción de mujeres ex presidiarias

Ser mujer en México es difícil en todos los contextos sociales y el sistema penitenciario no está exento a ello. Desde las malas condiciones de salubridad y funcionamiento hasta los encarcelamientos injustos y poco presupuesto para la reinserción social, lo que hace que sea una experiencia inhumana y traumática para las mujeres privadas de la libertad.

Violencia e insalubridad

Según este estudio de La Jornada informa que de los 447 centros penitenciarios que existen en el país, solo 18 son femeniles y albergan a 40.2% de las mujeres privadas de la libertad, las demás están en prisiones varoniles que no tienen una perspectiva de género y por lo tanto sus derechos son más vulnerados. En 2018 varias mujeres fueron entrevistadas y admitieron que al ser detenidas sufrieron diferentes tipos de violencia como golpes, abusos sexuales, descargas eléctricas, asfixia y torturas. Sin contar las malas circunstancias de higiene, seguridad e instalaciones todo termina siendo un cóctel de condiciones inhumanas.

Imagen: Rawpixel

Reinserción social limitada

La reinserción social en México y el mundo sigue siendo un tema de falta de empatía y una rehabilitación integral de las personas en privación de libertad. Al igual que sucede con los hombres, a muchas mujeres que salen de la cárcel les es difícil reanudar una vida digna, incluso para las encarceladas por cargos menores o de manera injusta, ya una vez que ponen un pie fuera de prisión no tienen a donde ir, un trabajo, y por ende, un futuro incierto. Además, a nivel social, son víctimas de discriminación y falta de empatía, por lo que muchas reinciden ante falta comida y hogar.

Imagen: Rawpixel

La historia se puede cambiar

Por suerte y con el paso de los años hemos visto organizaciones y fundaciones que se encargan de cuidar los derechos de las mujeres en las cárceles y crear redes que den sentido de productividad, rehabilitación y aprendizaje a las reclusas para que puedan rehacer sus vidas de manera digna. Aquí te contamos de algunas que valen la pena en nuestro país:

Dona 1 hora

La organización civil Dona 1 hora creada por la Fundación Plan B es un ejemplo de cómo nosotros podemos ayudar desde afuera a la contribución de que las reclusas de las penitenciarías en México tengan una mejor preparación para la reinserción social.

Lo mejor de esta fundación es que se ayuda desde el conocimiento, de hecho, tú puedes ayudar donando una hora de videoconferencia en vivo hablando de cualquier tema que sea útil y enriquecedor para las mujeres que buscan reintegrarse a la sociedad. Debe ser un tema que domines y que te apasione y que se pueda ser una buena aportación para las mujeres privadas de la libertad.

Todo es digital, así que puedes grabarte desde tu casa o el lugar en donde estés para que las videoconferencias sean transmitidas en los penales y además es una buena oportunidad para que las mujeres en las cárceles encuentren actividades y talleres que se han limitado gracias a la pandemia que atravesamos. Solo debes aplicar en su página web https://www.dona1hora.com/ ingresar tus datos, el tema del que hablaras, describir la experiencia que tienes en el tema y porqué quieres donar.

Ha habido videoconferencias con temas de desarrollo de negocios y emprendimiento, talleres de música, yoga, escritura y literatura, así como pláticas sobre racismo, colonismo y lectura de cuentos. Todo desde la empatía y el bienestar para construir nuevas oportunidades en los centros de readaptación social.

#LiberarlasEsJusticia

Esta iniciativa surgió gracias al incremento de arrestos injustificados por la guerra contra las drogas donde las mujeres han sido de las más afectadas. La campaña es iniciativa de por la cual la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) y EQUIS Justicia para las Mujeres y tiene 3 propuestas que deben ser compartidas y sobre todo atendidas:

1.- Crear un mecanismo legal para la liberación de las mujeres que están encarceladas que han sido víctimas de la política de drogas, muchas de cuales están en situación de vulnerabilidad.

2.- Implementar estrategias integrales de reinserción social, para que las mujeres tengan más opciones de vida.

3.- Circular políticas de drogas integrales, que prioricen la salud pública y los derechos humanos de las mujeres.

Aquí, la manera de contribuir es firmando la petición y compartir las propuestas mediante su página web: https://mujeresydrogas.wola.org/liberarlasesjusticia/

Construir una sociedad mejor es trabajo de todas y todos, buscar que el sistema tenga medidas para que se rehabilite a las personas en las cárceles sin vulnerar sus derechos humanos es esencial, sobre todo en un país donde las leyes son poco respetadas. Si podemos compartir aprovechemos las conexiones y los lazos que podemos crear y llevar a cabo en conjunto.