Mayo es el mes de la masturbación. Un tema que aunque pareciera que se ha ido normalizando en pleno siglo XXI, aún tiene paradigmas que le rodean y que es necesario derribar. En este texto te contamos sobre el origen de los tabúes que rodean la masturbación, la importancia del autodescubrimiento y cómo los juguetes sexuales están revolucionando el auto placer.

¿Por qué nos han enseñado que masturbarse es malo o debe dar vergüenza?

Aunque la masturbación como definición es darse placer a unx mismx, esta práctica va mucho más allá de un simple acto. Conlleva una carga social de vergüenza que se ha impuesto desde muchos años atrás, convirtiéndolo en un “tema del que poco se habla” o que “debe dar pena”, sin hablar de temas como educación.

Desde pequeñx te dicen lo mal que está tocar los genitales, “¡déjese ahí!”, “¡eso no se hace!”, “te está viendo diosito” son algunas de las frases que a más de unx le ha tocado escuchar.

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Hay religiones que incluso lo prohíben o lo señalan como “pecado” y esos discursos hacen que las personas crezcan reprimiendo su sexualidad y hasta desconociendo, sintiendo miedo o asco por su propio cuerpo. Muchas veces esto deriva en una vivencia del placer sexual generalizado con culpa y negatividad.

Aunque hoy atravesamos una segunda ola de liberación sexual en la que este tipo de pensamientos están disminuyendo gracias la proliferación de información y alcance de juguetes sexuales, aún hay mucho por hacer.

El placer como autoconocimiento

Más allá de la conversación de si debes o no masturbarte con juguetes, es necesario entender que la masturbación es autodescubrimiento. No puedes saber que te gusta con una pareja si no has descubierto primero lo que te produce o no placer.

La masturbación puede traer nuevas maneras de conectar y reconciliarte con tu propio cuerpo, desde lo físico hasta lo espiritual y no existe una fórmula a seguir que diga cómo debes hacerlo o con qué.

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Entender que la masturbación no solo debe girar en torno a los genitales, sino descubrir todas las zonas erógenas del cuerpo y averiguar que es lo que más te gusta. Derribar estigmas y abrir conversación a nuevas prácticas que mejoren la salud siempre es estar un paso adelante.

El primer juguete sexual del mundo

Primero un poco de historia para entrar en contexto: los juguetes sexuales nacieron por el siglo XX gracias a los malos diagnósticos de salud que se les daba a las mujeres, pues casi cualquier enfermedad se les relacionaba con la histeria (que en ese entonces era catalogada como una enfermedad del útero) y que la mayoría de las veces se daba porque “ya era tiempo de que la mujer procreara”.

Después del renacimiento, la medicina intentó buscar remedios para “curar la histeria”, desde montar a caballo, andar en bicicleta, hidroterapia en los genitales y hasta humos relajantes corporales. Todos estos tenían una cosa en común: la estimulación del clítoris.

Llegó un punto donde todos estos remedios eran demasiado costosos así que los doctores recurrieron a otra solución: el masaje pélvico. Básicamente consistía en masturbar a las mujeres para “calmar su histeria” (porque lo último que alguien podía pensar en esa época era en el placer femenino) y así reducir sus “síntomas”.

Estos masajes se hicieron tan famosos entre las mujeres que los doctores y enfermeras no se daban abasto y así, Joseph Mortimer Granville, inventó el primer vibrador de la historia. Cuando salió al mercado nunca fue conceptualizado como un juguete sexual. Era un simple aparato para dar masajes en todo el cuerpo. Pero años después, empezó a reconocerse el placer sexual, tanto para mujeres como para hombres.

La era de los juguetes sexuales

Ahora las cosas han cambiado y los juguetes sexuales están más en tendencia que nunca. La revolución sexual ha traído a la mesa la importancia de que las personas conozcan su propio cuerpo y además existe una gran diversidad de opciones fuera de la visión falocentrista con la que se inició.

Si bien, existen juguetes para todxs y de diferentes tipos, en los últimos años se ha visto un auge a tal grado que hasta las propias celebridades lanzan su propia línea de juguetes y desde 2018, las ventas de estos han crecido hasta un 135%. Hasta existen maquinas expendedoras donde puedes comprarlos.

Como podemos ver, el placer se ha convertido en parte de la cotidianidad y ha dejado de verse como un mito. Ahora hasta en la publicidad, influencers y marcas colaboran dar información y promocionar productos que mejoren y satisfacen la salud sexual.

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