Auto cuidado en redes sociales: relevante y necesario.

Aunque el internet se ha convertido en una parte indispensable del día a día de muchos seres humanos es necesario preguntarnos “¿Qué tan dañino es abusar de su uso?” En este texto hacemos una reflexión sobre lo necesario que es el autocuidado digital.

Unsplash

¿Herramienta o necesidad?

La realidad actual está inevitablemente conectada con los avances tecnológicos, que se encuentran en constante evolución. A nivel personal, la vida humana se ha transformado drásticamente por el uso, quizá excesivo, de las redes sociales, un fenómeno antropológico que cada vez se estudia con más seriedad desde su aparición en la década de los noventa.

Las consecuencias psicológicas y emocionales resultan evidentes, igual que su papel en sucesos de todo tipo, algunos extraordinarios y otros trágicos.

Las generaciones recientes aceleran el vínculo con las redes: se calcula que el 70% de los adolescentes utilizan Instagram en 2021 cuyo total de usuarios es de un billón, TikTok se ha descargado 2 mil millones de veces y fue la aplicación descargada número uno en todo el mundo en 2020, y a pesar de la inmensa popularidad de estas redes, su existencia también es controversial.

Unsplash

Expectativas de belleza falsas

Las redes sociales están infestadas de cuentas que retocan imágenes y se presentan de la mejor manera posible, lo que deriva en expectativas irreales sobre los cuerpos y  afectan la percepción colectiva de lo que “debemos” ser.  Por supuesto, el intercambio constante y descontrolado en los medios digitales rebasa el control que es posible ejercer sobre ellos. 

Aunque el uso de las herramientas de retoque estético no es nada nuevo, la forma de distribuir imágenes manipuladas se ha expandido velozmente a través de internet. Dichas imágenes – sobretodo cuando están enfocadas en la frivolidad de las celebridades y los estándares hegemónicos de belleza – resultan particularmente problemáticas, no sólo porque son de fácil acceso para un rango amplio de edades, incluyendo menores, sino también por el alcance que tienen los perfiles que las comparten, en muchos casos con públicos de millones de seguidores.

La lista definitiva de los mejores filtros de Instagram

Los trastornos alimenticios y problemas de imagen corporal son parte de la realidad de miles de  personas y apenas estamos abriendo espacios seguros de conversación para reconocerlos y tratarlos. Es necesario dimensionar el impacto que dicho contenido tiene en la salud mental y corporal de aquellos que las consumen.

De hecho, estudios han comprobado que mientras más tiempo pases en redes sociales es más probable que desarrolles sentimientos negativos sobre tu apariencia. Tendemos a emular lo que vemos y a ajustar nuestras expectativas basándonos en cómo se ven los demás, y estamos expuestos a estereotipos físicos desde muchos ángulos, como la cultura popular, la moda y el entretenimiento.

Unsplash

Lo virtual no siempre es real

El contenido que vemos en internet no necesariamente es real, hecho que debe ser abiertamente reconocido. Es válido sugerir que una plataformas con influencia de esas magnitudes debería celebrar la forma humana de manera responsable, respetuosa, ética y sana.

Movimientos como la positividad corporal (body positive en inglés) logran cada vez un mayor alcance y tienen como objetivo esparcir la noción de que la diversidad en los cuerpos humanos es completamente normal y debe ser aceptada en todas sus facetas.

En TikTok y Twitter también se han creado tendencias para que las personas puedan concientizar que las fotos y videos que se suben diariamente son en su mayoría retocadas.

Insider

La importancia de respuestas críticas y contraculturales es considerable al lidiar con acontecimientos masivos que alteran la percepción individual y estabilidad mental.

Los expertos recomiendan tomar varias medidas si tu salud mental se ve afectada por las redes sociales, como tomar descansos de la duración que sea necesaria, dejar de seguir cuentas que produzcan malestar y seguir aquellas que sean afines a las visiones e intereses, particularmente las que manejen un discurso positivo y revolucionario acerca de la existencia humana.

Apenas comenzaremos a ver qué repercusiones habrá en las generaciones que desarrollan su identidad durante la era de las redes sociales, pero estamos a tiempo para generar una visión honesta, humana y empática sobre lo que se comparte y viraliza.